La evolución de un mito: del Calypso al Aikon
La colección Maurice Lacroix Aikon no es solo una línea de relojes, sino el manifiesto de una manufactura que ha sabido reinterpretar su propio ADN para el nuevo milenio. Nacida como evolución del legendario Calypso de los años 90, la línea Aikon ha redefinido los cánones de la relojería sport-chic. Con su bisel distintivo de seis «caballeros» y la caja integrada, este reloj se ha convertido rápidamente en un punto de referencia para quien busca un diseño audaz y una calidad constructiva suiza sin compromisos.
Innovación mecánica: Aikon Automatic y Skeleton
Para los apasionados de la alta relojería, Maurice Lacroix propone variantes que exaltan el savoir-faire de la casa de Saignelégier:
- Aikon Automatic: Equipado con movimientos suizos fiables, ofrece una esfera con motivo Clous de Paris que capta la luz de forma única.
- Aikon Skeleton: Una verdadera obra de arquitectura en miniatura. El esqueletado permite admirar el latido del movimiento, uniendo estética industrial y precisión técnica. Es el corazón palpitante de la investigación visual de la marca.
- Complicaciones y materiales: De las versiones Chronograph al revolucionario Aikon #tide realizado con plástico oceánico reciclado, la colección explora materiales de vanguardia y funcionalidades avanzadas.
¿Por qué elegir un Maurice Lacroix Aikon?
Elegir un Aikon significa invertir en una pieza de diseño que mantiene su valor en el tiempo. La versatilidad es su punto fuerte: gracias al sistema de sustitución rápida de la correa (Easy Change), es posible pasar del brazalete de acero eslabón a eslabón a la correa de piel o de goma en pocos segundos, adaptando el reloj de un contexto business a uno deportivo.























